INCIDENCIAS: PLAGAS Y ENFERMEDADES

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INCIDENCIAS: PLAGAS Y ENFERMEDADES

Actualmente se está haciendo seguimiento de Pyricularia,  los primeros  tratamientos con fungicidas se han hecho en  agosto, se aplicaron tratamientos aéreos en la mayoría de las parcelas, pero en algunas parcelas la aplicación se hizo por medio de maquinaria terrestre, pues la incidencia de la enfermedad ha sido leve. En la mayoría de las parcelas se ha tratado una vez, en muy pocas parcelas se ha repetido el tratamiento fungicida por ahora.

Otras plagas detectadas en el cultivo han sido pulgones y se ha tenido que aplicar puntualmente insecticidas en algunas parcelas que superaba el umbral de tratamiento También se ha detectado algunas rosquillas pero sin presentar un problema importante ni superar en ningún momento el umbral de tratamiento.

INCIDENCIAS: PLAGAS Y ENFERMEDADES.

PYRICULARIA:

  1. INTRODUCCIÓN.

La Pyricularia ha sido considerada como la principal enfermedad del arroz debido a su amplia distribución y su poder destructivo bajo condiciones favorables. En la última década, las infecciones de Pyricularia se han producido en regiones o áreas aisladas.

La Pyricularia está considerada como una enfermedad criptogámica compleja debido a la variabilidad patogénica y la rapidez con la que este hongo vence la resistencia de la planta de arroz. El micelio del hongo produce una sustancia tóxica conocida como pericularina, que inhibe el crecimiento de los tejidos y los desorganiza.

  1. CICLO DE LA PYRICULARIA.

La Pyricularia oryzae se desarrolla cuando las temperaturas oscilan entre 22º – 29º y se alcanzan elevadas humedades relativas en torno al 90%. Si las concentraciones en Nitrógeno del agua de riego son elevadas se favorece el desarrollo del hongo; esta es una de las posibles causas de la última infección en la Albufera de Valencia, ya que parte del agua con la que se riega procede de una depuradora cercana.

El hongo de la Pyricularia produce gran cantidad de esporas (de 3.000 a 6.000). Para evitar que se produzca esta esporulación hay que adoptar estrategias que la impidan. Esto se lleva a cabo mediante el análisis de la regulación genética de la esporulación. La técnica se basa en localizar el gen responsable de la esporulación, de modo que se destruya o inactive mediante control químico o biológico. Ya que la fuente más importante de inóculo para el inicio de esta enfermedad son las esporas que llegan desde los restos de cosecha de la campaña anterior o las procedentes de malas hierbas, pues alojan al hongo durante el invierno.

La propagación de esta enfermedad se atribuye a una serie de causas:

-Aparición de nuevas variedades, ya que en los últimos 30 años se han utilizado variedades con elevados rendimientos y escasa variabilidad genética, por lo que los ataques de Pyricularia han sido muy importantes.

-Cambios de los sistemas de cultivo, al no realizarse rotación de cultivos, el siguiente año hay una elevada presencia de esporas de Pyricularia.

-Cambios en las prácticas culturales, las nuevas variedades requieren de una elevada cantidad de nitrógeno, que favorece el desarrollo de este hongo.

  1. SINTOMATOLOGÍA.

El hongo produce manchas o lesiones en las hojas de forma alargada, de color marrón uniforme y más tarde con centros grisáceos y bordes de color marrón. También produce daños en los nudos y en las diferentes partes de la panícula y los granos.

El tamaño y la forma de la mancha varía dependiendo de los siguientes factores: condiciones ambientales, edad de la mancha, grado de susceptibilidad del cultivar y del abastecimiento de nitrógeno, llegando las hojas a morir en las plantas gravemente afectadas. En el nudo superior o en su proximidad se producen decoloraciones con áreas necróticas de color marrón.

En la panícula se producen lesiones oscuras, terminando tronchada, a veces son atacadas las zonas cercanas a la base de la panícula y en ocasiones cae. Los granos terminan vacíos o deficientemente llenos y grises.
Las variedades de arroz del tipo índico o japónico son mucho más propensas a desarrollar este hongo que las variedades tradicionales.

  1. CONTROL.

Es muy importante tener en cuenta que cualquier método de control de esta enfermedad ha de acoplarse a las condiciones particulares del cultivo en cada zona arrocera (época de siembra, aportes de abonos, densidad de siembra, climatología, variedades, etc.).

-Para prevenir la enfermedad se recomienda desinfectar la semilla, no abonar en exceso y de forma tardía con nitrógeno, emplear un abonado equilibrado con fósforo y potasio y retrasar la retirada del agua en la maduración en cultivos vigorosos.

-La fase inicial de recolección se origina por las semillas, por el suelo infectado o por el rastrojo del año anterior, por tanto tras la recolección, quemar la paja para destruir totalmente las esporas del hongo, pero esta técnica no es muy recomendable, por el gran impacto que causa.

-Si se cultivan variedades de tipo índico o japónico deben hacerse tratamientos preventivos.

-Hay que tener en cuenta que el agua fría facilita la infección .

-La mejor estrategia de manejo y control están basadas en el empleo de variedades resistentes.

Cuando nos encontremos en plena campaña habrá que utilizar un fungicida adecuado y autorizado en Producción Integrada y teniendo en cuenta que el grano está ya presente y guardando los plazos de seguridad adecuados para la recolección. En nuestro caso se pueden realizar tratamientos aéreos para combatir a este hongo, siempre usando la materia activa autorizada y siguiendo la directrices de la Resolución de la Delegación Territorial de Cádiz de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, por la que se autoriza y condiciona la realización de la aplicación aérea  de productos fitosanitarios solicitada por la API de arroz de ASAJA Cádiz. (ANEXO 5).

Anexo 5

Para cualquier consulta puedes ponerte en contacto con el técnico de Producción Integrada de ASAJA Cádiz.